Es ilusión , desear tu cuerpo,
en la distancia ansío ese momento.
Es ilusión devorar tus labios,
labios que invitan en la lejanía,
prometen, incitan, susurran,
prometen mil locuras.
Es ilusión querer oír de tu boca,
el desgarro del placer pleno,
esos quejidos entrecortados,
esa apoteosis íntima de placer,
que todo tu cuerpo estremece.
Será pasión, ardiente fusión,
cuando nuestros cuerpos se unan,
cuando mis ojos lean tu cuerpo,
mis labios hablen con tu piel,
sin distinciones, sin reservas.
Será pasión cuando mis manos
acaricien todo tu cuerpo,
cuando mi lengua recorra,
esas ocultas oquedades.
Será pasión, sin fin, desnuda,
cuando al entrar en tu cuerpo,
nos empapen los fluidos,
nos rompa el placer el cuerpo,
dejándonos en la sonrisa,
en la mirada,
la ilusión.
sábado, 27 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
No pienso en el camino
No pienso en el camino que no hago,
ni en lo que pudo ser y no fue,
pienso en la vereda,
que juntos hemos hollado,
en los paseos sin rumbo,
por donde nos lleva,
aquel chucho famélico,
que no se sabe bien,
si nos sigue o le seguimos.
Pienso en ese pausado deambular,
por callejuelas encantadas,
de ciudades desconocidas,
admirando un balcón,
una aldaba centenaria,
me recreo en esa sonrisa tuya,
entre asombrada e ilusionada,
que hace que resalten más las nonadas,
con las que nos cruzamos.
Frágil, el tiempo se escurre,
se nos escapa entre los dedos,
transcurre absurdamente veloz a tu lado,
mientras veo alejarse, entre murmullos,
las sombras de las gentes,
como susurrantes fantasmas,
de una lejana realidad.
ni en lo que pudo ser y no fue,
pienso en la vereda,
que juntos hemos hollado,
en los paseos sin rumbo,
por donde nos lleva,
aquel chucho famélico,
que no se sabe bien,
si nos sigue o le seguimos.
Pienso en ese pausado deambular,
por callejuelas encantadas,
de ciudades desconocidas,
admirando un balcón,
una aldaba centenaria,
me recreo en esa sonrisa tuya,
entre asombrada e ilusionada,
que hace que resalten más las nonadas,
con las que nos cruzamos.
Frágil, el tiempo se escurre,
se nos escapa entre los dedos,
transcurre absurdamente veloz a tu lado,
mientras veo alejarse, entre murmullos,
las sombras de las gentes,
como susurrantes fantasmas,
de una lejana realidad.
lunes, 8 de agosto de 2011
Musa marina
Te elevas, con cada cima de la ola,
suspendida en su blanca espuma,
como un calidoscopio de colores,
diminuto arco iris que desparece
en un breve suspiro.
Musa marina, que llenas la mar,
de prismas con cada ola que se eleva,
semejan los pensamientos de cada ola,
pensamientos sonoros y musicales,
componiendo una sinfonía coral.
Musa que desprende intangibles iris,
que nos conducen a esa rosa en flor,
al trino de un pájaro,
a un soneto perdido,
a esa estrella que nace entre la espuma.
Mis ojos quieren comprender,
lo que solo entiende el alma,
ese éxtasis de belleza que sale del mar,
con las gotas salinas que arrastra el viento,
luego rompen sobre la arena,
con ternura, delicadamente,
como si temieran romper el hechizo.
Musa, recoges mi corazón en tu mano,
lo inflamas de colores,
lo meces en un canto perfumado,
me muestras el fondo de tu pasión inmensa,
y como se convierten la espuma en suspiros,
las olas en besos y caricias.
suspendida en su blanca espuma,
como un calidoscopio de colores,
diminuto arco iris que desparece
en un breve suspiro.
Musa marina, que llenas la mar,
de prismas con cada ola que se eleva,
semejan los pensamientos de cada ola,
pensamientos sonoros y musicales,
componiendo una sinfonía coral.
Musa que desprende intangibles iris,
que nos conducen a esa rosa en flor,
al trino de un pájaro,
a un soneto perdido,
a esa estrella que nace entre la espuma.
Mis ojos quieren comprender,
lo que solo entiende el alma,
ese éxtasis de belleza que sale del mar,
con las gotas salinas que arrastra el viento,
luego rompen sobre la arena,
con ternura, delicadamente,
como si temieran romper el hechizo.
Musa, recoges mi corazón en tu mano,
lo inflamas de colores,
lo meces en un canto perfumado,
me muestras el fondo de tu pasión inmensa,
y como se convierten la espuma en suspiros,
las olas en besos y caricias.
martes, 2 de agosto de 2011
Esencia
Llevas el candor en los ojos,
y el deseo en los labios,
esa cara angelical,
que sabe de caricias enervantes,
evoca esencias ancestrales.
Esencia de jazmín,
en plateadas noches de luna.
Esencia de azahar,
de esos cálidos días,
en que despierta la vida.
Esencia de lavanda,
que emana de esos niños,
a los que quieres.
Esencia de rosas,
ese aroma turbador,
que desprende tu cuerpo,
en tus noches de pasión.
A tantas esencias hueles,
como facetas de tu vida gozas,
eres,
en fin,
esencia de mujer.
y el deseo en los labios,
esa cara angelical,
que sabe de caricias enervantes,
evoca esencias ancestrales.
Esencia de jazmín,
en plateadas noches de luna.
Esencia de azahar,
de esos cálidos días,
en que despierta la vida.
Esencia de lavanda,
que emana de esos niños,
a los que quieres.
Esencia de rosas,
ese aroma turbador,
que desprende tu cuerpo,
en tus noches de pasión.
A tantas esencias hueles,
como facetas de tu vida gozas,
eres,
en fin,
esencia de mujer.
miércoles, 27 de julio de 2011
Lentamente
Lentamente, vas calando,
ungida por un dios menor,
izas al viento tus velas,
saboreando los momentos,
abrazandote a la vida.
Sueño distante y hermoso,
universo apetecible y apetecido,
nave que quisiera abordar,
navegar en ella hasta el preciso,
instante emotivo de tu deseo,
escape gozoso de tu cuerpo.
Atrevida tu mirada incitadora,
zalameras tus dulces palabras,
atraes como un amanecer en la mar,
hueles a la blanca flor del azahar,
ataviada de verdes y soles,
respiras amor y das vida.
ungida por un dios menor,
izas al viento tus velas,
saboreando los momentos,
abrazandote a la vida.
Sueño distante y hermoso,
universo apetecible y apetecido,
nave que quisiera abordar,
navegar en ella hasta el preciso,
instante emotivo de tu deseo,
escape gozoso de tu cuerpo.
Atrevida tu mirada incitadora,
zalameras tus dulces palabras,
atraes como un amanecer en la mar,
hueles a la blanca flor del azahar,
ataviada de verdes y soles,
respiras amor y das vida.
viernes, 22 de julio de 2011
Me gusta
A mí me gusta el verso cálido,
la mirada franca,
la piel tostada y el cabello largo en la mujer.
A mí me gusta esa mujer,
que me tumba de espaldas,
y se sienta sobre mí.
Me gusta imitar al sol,
que como un amante,
sube a su cama al amanecer,
juega como un niño con su cuerpo desnudo,
salpicándola de sonrisas y besos.
Me gusta esa mujer,
de ardientes labios,
que se esconde tras una flor,
camuflando su color,
labios de rosa, pétalos rosados,
se confunden ante mis ojos.
Nada me gusta tanto,
como enroscarme con ella,
empaparme de sus jugos,
ensortijar mis dedos con sus cabellos,
mientras suspira abandonada al tiempo,
al amor,
a mí.
la mirada franca,
la piel tostada y el cabello largo en la mujer.
A mí me gusta esa mujer,
que me tumba de espaldas,
y se sienta sobre mí.
Me gusta imitar al sol,
que como un amante,
sube a su cama al amanecer,
juega como un niño con su cuerpo desnudo,
salpicándola de sonrisas y besos.
Me gusta esa mujer,
de ardientes labios,
que se esconde tras una flor,
camuflando su color,
labios de rosa, pétalos rosados,
se confunden ante mis ojos.
Nada me gusta tanto,
como enroscarme con ella,
empaparme de sus jugos,
ensortijar mis dedos con sus cabellos,
mientras suspira abandonada al tiempo,
al amor,
a mí.
jueves, 14 de julio de 2011
Luna
La luna vino a la playa,
vestida con tules blancos como rosas,
perlas de rocío la adornaban.
La noche conmovida la arropaba,
con manto de estrellas la cubría.
La mar lavaba sus pies con espumas,
con aromas de mar la perfumaba.
En el aire calmo y asombrado,
mueve la luna su cuerpo,
enseñando impúdica y pura a la vez,
sus pechos plateados.
Luna, déjame que cante,
bajito y en susurros,
cuanto me recuerdas a ella.
vestida con tules blancos como rosas,
perlas de rocío la adornaban.
La noche conmovida la arropaba,
con manto de estrellas la cubría.
La mar lavaba sus pies con espumas,
con aromas de mar la perfumaba.
En el aire calmo y asombrado,
mueve la luna su cuerpo,
enseñando impúdica y pura a la vez,
sus pechos plateados.
Luna, déjame que cante,
bajito y en susurros,
cuanto me recuerdas a ella.
jueves, 23 de junio de 2011
El fruto del amor
Te fuiste con el viento,
malos vientos corrieron para mí,
quedó tu huella como una marca,
impresa a fuego en mi vida.
Dejaste en mi tu semilla,
de romances inconclusos,
de fuego en el alma,
de conversaciones sin final.
Heme aquí al cabo de los meses,
preñado de tu sensibilidad y calor,
de tu dulzura sin fingimiento, suave,
cálida, esperanzadora.
Daré a luz un sentimiento, nuevo,
evocador de tu figura, soñador,
anclado en la realidad, pero libre,
sabedor de la verdad.
Acunaré en mis brazos ese retoño,
tuyo y mío, fruto resplandeciente,
de lo que pudo ser y no fue, amor
esperanzado, será su nombre.
Crecerá, porque le ayudaré a vivir,
entre la realidad y el sentimiento,
de saberse amado sin manifestarse,
viviendo oculto, sin salir a la luz.
Tal vez, algún día, rompa cadenas,
se muestre al mundo, tome cuerpo,
se enorgullezca de ser lo que es,
grite al cielo su existencia.
Entonces, cerrará el ciclo, entre
amor y muerte en vida, que vive
porque te ama y muere porque vive,
enterrado en el amor.
malos vientos corrieron para mí,
quedó tu huella como una marca,
impresa a fuego en mi vida.
Dejaste en mi tu semilla,
de romances inconclusos,
de fuego en el alma,
de conversaciones sin final.
Heme aquí al cabo de los meses,
preñado de tu sensibilidad y calor,
de tu dulzura sin fingimiento, suave,
cálida, esperanzadora.
Daré a luz un sentimiento, nuevo,
evocador de tu figura, soñador,
anclado en la realidad, pero libre,
sabedor de la verdad.
Acunaré en mis brazos ese retoño,
tuyo y mío, fruto resplandeciente,
de lo que pudo ser y no fue, amor
esperanzado, será su nombre.
Crecerá, porque le ayudaré a vivir,
entre la realidad y el sentimiento,
de saberse amado sin manifestarse,
viviendo oculto, sin salir a la luz.
Tal vez, algún día, rompa cadenas,
se muestre al mundo, tome cuerpo,
se enorgullezca de ser lo que es,
grite al cielo su existencia.
Entonces, cerrará el ciclo, entre
amor y muerte en vida, que vive
porque te ama y muere porque vive,
enterrado en el amor.
martes, 14 de junio de 2011
¡Maldita sea, duele!
Y al cabo de unas horas,
me siento en paz,
ya se disiparon las nubes,
ya reluce la verdad, aunque duele,
¡maldita sea duele!,
Ahora sé, que mis celos eran reales,
no eran elucubraciones maníacas,
como me decías,
divagaciones de una mente ociosa,
y te entristecías de tal forma,
haciéndome sentir culpable,
como te reirías por dentro,
mientras decías,
solo podemos cortar,
no puedo seguir así.
Te pedí perdón,
te esperé en tu casa,
un día y otro,
hasta que soltaste la verdad,
estabas saliendo con otro,
dejabas pistas para que saltase,
y salirte como la chica buena de la peli,
pero ya ves te fallaron los reflejos
y de tus mentiras obtuve la verdad.
Ahora, me siento en paz,
pero duele esta paz.
¡Maldita sea duele!
me siento en paz,
ya se disiparon las nubes,
ya reluce la verdad, aunque duele,
¡maldita sea duele!,
Ahora sé, que mis celos eran reales,
no eran elucubraciones maníacas,
como me decías,
divagaciones de una mente ociosa,
y te entristecías de tal forma,
haciéndome sentir culpable,
como te reirías por dentro,
mientras decías,
solo podemos cortar,
no puedo seguir así.
Te pedí perdón,
te esperé en tu casa,
un día y otro,
hasta que soltaste la verdad,
estabas saliendo con otro,
dejabas pistas para que saltase,
y salirte como la chica buena de la peli,
pero ya ves te fallaron los reflejos
y de tus mentiras obtuve la verdad.
Ahora, me siento en paz,
pero duele esta paz.
¡Maldita sea duele!
jueves, 9 de junio de 2011
Cuando huelas una flor
Cuando huelas una flor,
leas un poema de amor,
oigas una hermosa canción,
allí estaré, contigo.
Cuando camines por la playa,
disfrutes un hermoso paisaje,
te cante la risa de un río,
allí estaré, contigo.
Cuando rías con los amigos,
sientas el gozo de ser madre,
disfrutes con los triunfos,
allí estaré, contigo.
Cuando camines por las calles,
sientas soledad en tu trabajo,
en la intimidad de tu alcoba,
allí estaré, contigo.
Cuando sientas ganas de llorar,
sientas que la tristeza te ahogue,
en esos momentos y más que nunca,
estaré contigo.
leas un poema de amor,
oigas una hermosa canción,
allí estaré, contigo.
Cuando camines por la playa,
disfrutes un hermoso paisaje,
te cante la risa de un río,
allí estaré, contigo.
Cuando rías con los amigos,
sientas el gozo de ser madre,
disfrutes con los triunfos,
allí estaré, contigo.
Cuando camines por las calles,
sientas soledad en tu trabajo,
en la intimidad de tu alcoba,
allí estaré, contigo.
Cuando sientas ganas de llorar,
sientas que la tristeza te ahogue,
en esos momentos y más que nunca,
estaré contigo.
lunes, 6 de junio de 2011
Si me fuese lejos
Si me fuese lejos, tú sabes bien porqué,
me iría tan lejos, que nadie sabría de mí,
nadie sabría de mis llantos y risas.
Si me fuese lejos, muy lejos,
dejaría de estar cautivo de tus labios,
aunque tu nombre
estuviese grabado a fuego en mi carne.
Si me fuese muy lejos,
volvería a dar requiebros,
a lisonjear a las mujeres,
mas en ninguna de ellas hallaría consuelo,
quizás porque llevo conmigo esa canción,
nuestra canción,
esa que tintineaba en tus ojos.
Y dudo, me hace dudar esa luna,
que se reflejaba en tu cuerpo,
cuando ahítos de amor nos separábamos,
porque nuestros besos eran tan largos,
como la noche corta entre tus brazos.
me iría tan lejos, que nadie sabría de mí,
nadie sabría de mis llantos y risas.
Si me fuese lejos, muy lejos,
dejaría de estar cautivo de tus labios,
aunque tu nombre
estuviese grabado a fuego en mi carne.
Si me fuese muy lejos,
volvería a dar requiebros,
a lisonjear a las mujeres,
mas en ninguna de ellas hallaría consuelo,
quizás porque llevo conmigo esa canción,
nuestra canción,
esa que tintineaba en tus ojos.
Y dudo, me hace dudar esa luna,
que se reflejaba en tu cuerpo,
cuando ahítos de amor nos separábamos,
porque nuestros besos eran tan largos,
como la noche corta entre tus brazos.
martes, 31 de mayo de 2011
Te pienso..
Te pienso,
al mirar la mar
que nos veía unidos
caminar sobre la arena.
Te pienso,
en esos días grises
cuando el color de la mar
semeja el de tus ojos.
Te pienso,
al morder esa fresa,
roja, jugosa,
que abre mi apetito de ti.
Te pienso,
en cada momento del día
en cada sueño de mis noches
todo me habla de ti.
Si pensar es existir,
si existir es vivir,
si vivir es amar.
¡Cuánto te amo!
al mirar la mar
que nos veía unidos
caminar sobre la arena.
Te pienso,
en esos días grises
cuando el color de la mar
semeja el de tus ojos.
Te pienso,
al morder esa fresa,
roja, jugosa,
que abre mi apetito de ti.
Te pienso,
en cada momento del día
en cada sueño de mis noches
todo me habla de ti.
Si pensar es existir,
si existir es vivir,
si vivir es amar.
¡Cuánto te amo!
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