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martes, 3 de enero de 2012

Cuando llegaste

Cuando llegaste a mi vida,
florecieron las violetas,
sus tímidos colores,
empalidecieron las rosas,
que envidiosas escondieron su alegría.


Porque llegaste vuelvo a amar,
vuelvo a contarme entre los vivos,
un nombre resuena en mi garganta,
tu nombre.


Y sonrío, y silbo,
y ese sonido me despierta,
siento que es cierto,
que tu estás ahí,
que mi cuerpo añora tu cuerpo,
y mis labios tus besos.


Bajo mis labios los tuyos,
como el fuego y la brasa,
la seda de tus cabellos
como un dulce pecado,
y tu espalda desnuda,
anhelando el calor de mi mano.


Y un beso, lleva a otro beso,
y este a otro, y a otro,
nuestros labios se pierden,
entre perfumes de azahar y violetas.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Vientos de otoño

Subo a la colina,
tan solo para admirar más de cerca,
el cambiante color de los árboles,
en un día claro, nítido,
quizás por el viento de poniente,
que azota suavemente, y a veces en ráfagas,
las hojas y ramas,
haciendo que el suelo se pinte de colores.


Soledad, suaves siseos de las ramas,
semejan voces lejanas, que no acierto entender,
y que grato todo,
el sonido de mis pasos, al quebrar las hojas,
la quietud, se serena el alma.


Inspiro el aire limpio de la mañana,
vuelven a estar en armonía,
el cuerpo y el alma,
en este fresco frio alto,
se olvidan fácilmente las miserias del día a día.


El viento empieza a arreciar,
desando el camino, con ojos alegres,
en un mirador me detengo,
allí abajo veo como empieza a alterarse,
como se siluetean sobre su manto azul celeste,
las blancas olas, que empujadas por el viento,
dan la espalda a la playa y se dirigen mar adentro.


Acelero el paso, feliz, sonriente.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Para tí

Para ti,
quiero escribir estas palabras,
son tan solo eso, palabras,
pero quisiera que pudieran reflejar
lo mucho que significas para mí.


Para ti,
que me enseñaste a romper las cadenas
que me ataban a la realidad.


Para ti,
que hiciste que los sueños
fueran algo más que sueños.


Para ti,
que me enseñaste a sonreír,
de forma cálida y espontánea,
con los labios y los ojos,
tu sonrisa siempre está en mí.


Para ti,
que me ayudaste a redescubrir la mar,
pase de admirarla a amarla,
de bañarme a empaparme de ella,
de su belleza y su fuerza.


Para ti,
que llenaste de cálida ternura,
mis noches tristes.


Para ti,
que eres amiga y amante
en la intimidad de la noche.


Para ti,
mi corazón sonríe,
diciéndote, gracias.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Para Make

Cae el atardecer,
tu mirada prefiere vagar libremente por el cielo,
inundarse de ese celeste,
que sin sentir se vuelve añil,
bañando tu cuerpo de un halo de estrellas.

El aroma de las flores,
que el anochecer despierta,
se desparrama llevado por esa brisa marina,
entra como bálsamo en tu corazón.

Piensas en seres, en cosas,
que han dejado de ser parte de ti,
parece que a esta hora,
todo se vuelve más nítido y transparente.

Tus sentidos,
te hablan de una música suave,
casi celestial,
de la que desconoces su procedencia.
Es como una caricia angelical,
que apacigua tus sufrimientos,
tornándolos en felices sueños.

Después….
quién sabe..
el amor..
la certeza en tus decisiones,
anhelo de abrazos y besos,
lágrimas que brotan porque sí,
risas que salen del corazón,
y ese anhelo de ser siempre tú,
contra viento y marea.

jueves, 24 de noviembre de 2011

El cafe de las horas

No hay horas en ese café,
solo momentos,
el café te asalta la nariz,
delicioso aroma al cruzar el umbral,
mezclado con el olor de las velas,
el humo de los cigarrillos,
los perfumes de mil tipos distintos.

Escenas dieciochescas te contemplan,
mientras te atrapa la música,
los grandes genios componen para ti,
pianos, violines, guitarras, clarinetes,
esparcen sus sonidos por doquier,
sin molestar el hablar quedo,
las cálidas sonrisas de las gentes,
saboreando sus cafés, sus tés.

Unas manos perdidas entre las mías,
unos ojos fijos en otros diciendo,
mas que mil palabras, mil sentimientos
mil besos, mil caricias,
cubrieron el rincón que nos acogió,
voló el tiempo, volaron los minutos,
mas esas horas siempre estarán ahí.

Entre tu y yo, en tus manos,
en mis labios, en tu mirada,
en nuestros corazones.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Gira en el cielo la luna

Gira en el cielo la luna,
sobre la pálida mar,
sobre las tierras resecas,
mientras el otoño desbasta,
las hojas de los árboles,
aire rizado venía con susurros de olas.


La tierra semeja un mosaico,
de hojas arrancadas,
de pequeños charcos diseminados,
entre marrones, ocres y amarillos.


En el alero cobrizo,
que protege la ventana,
un jilguero contempla en silencio,
las lágrimas de una muchacha.


La luna redonda y baja,
asoma por la ventana,
toda la alcoba sufría
con sus ojos llenos de alas.


Afuera la luna ilumina
crisantemos y rosales,
quiere paliar el dolor de esa mirada,
quisiera tener dedos para acariciarla,
y consolar la tristeza de esa rosa encerrada.

martes, 25 de octubre de 2011

¿Que hora es?

Un cielo sin sol
Una noche sin alcohol
Un árbol sin ramas
Un perro sin patas
Un febrero sin catorce
Un martes sin trece
Un verano sin calor
Una quinceañera sin amor
Una planta sin hojas
Un reloj sin horas


¿Qué hora es?
Son las tres


Si te pasas en alcohol
Se te oculta el sol
Si podas las ramas
Al perro lo matas
Antes del miércoles catorce
Siempre viene el martes trece
Quince años sin calor
Y un verano con amor
El reloj no tiene hojas
La planta tiene sus horas


¿Qué hora es?
Son las tres


Ponme un sol con alcohol
Dame un árbol con patas
No quiero un febrero trece
Donde hay calor sin amor
Hay una planta sin reloj


¿Qué hora es?
Son las tres

martes, 18 de octubre de 2011

Ya todo quedó en silencio.

Ya todo quedó en silencio.
Más en alguna parte de mi alma,
grita el recuerdo.


Recuerdo de esas ojos esmeralda,
de ese cuerpo bien oliente y fragante,
de esa tibia dulzura y de esa voz cálida,
hecha para susurrar pasión y caricias.


En esta noche de nostalgia,
brillan las estrellas,
como diminutos faros en la oscuridad,
mis ojos se empeñan en cazarlas,
como a los recuerdos,
una y otra vez,
en obstinado deseo.


La brisa anda jugando con las olas,
que asemejan desnudas palomas,
que salen del mar.


¿Recuerdas nuestro sueño?
Silencio,
más silencio cada instante,
como aumentando la distancia física,
que nos separa.


Ya no sé.
No sé si te veo,
te recuerdo o te sueño,
me rodeas entre tus brazos,
te rodeo yo entre los míos,
salgo del sueño a la realidad,
están vacíos.


Solo queda tu recuerdo,
en el silencio de la noche.

lunes, 26 de septiembre de 2011

En la noche estrellada.

En la noche estrellada,
junto a la barca tendida,
dos cuerpos tendidos se unen,
inmersos en una vorágine de pasión.


En la noche estrellada,
esas noches coronadas,
por dondiegos y jazmines,
abrasa el amor.


En la noche estrellada,
suspira la luna, junto al mar,
su cara de nácar,
palidece de envidia.


En la noche estrellada,
las sombras de los amantes,
se alargan infinitas,
y llegan hasta el cielo unidas.

domingo, 18 de septiembre de 2011

No quiero verte sufrir

No quiero ver,
como te paras en una esquina,
o al principio de la calle,
sin saber a donde ir,
sin tener donde ir,
viendo pasar los sentimientos por tu lado,
sin gozarlos ni sufrirlos.


Pasan, los miras sin ver,
parejas de enamorados,
tan juntos que semejan unos siameses,
unidos por boca y caderas,
pasan niños jugando, riendo,
no hay sonrisa en tí,
que atraiga la de esos locos bajitos.


Con la oscuridad se encienden las luces,
sombras burlescas parecen cebarse en ti,
hay tanta frialdad en ti,
que te toman por una sombra más,
engulléndote entre ellas.


Si a veces lloras,
nadie te ve llorar,
nadie oye tus sollozos,
ni seca tus lágrimas con sus labios.


Quiero verte sonreír,
aunque tu alma este rota en mil pedazos,
porque una sonrisa, llama a otra,
juntándose miles de ellas,
y atrayendo la felicidad.


Quiero, que en la oscuridad,
encuentres esa mano cálida y amiga,
que ahuyente tus fantasmas
y devuelva la esperanza a tu vida.


Quiero, quiero tantas cosas para ti,
que estaría días y noches enteras,
enumerándolas,
para resumirlas tan solo en,
quiero que sepas, que te quiero.

domingo, 11 de septiembre de 2011

No quiero

No quiero ser llama que te abrase,
ni fuego fatuo de un solo día,
quiero ser el calor que te traspase,
poco a poco y sin agonía.


No quiero una noche de locura,
ni arrebatos locos de pasión,
quiero perderme en tu ternura,
entre los pliegues de tu corazón.


Apoyarme seguro en tu brazo,
que nada me haga alejarme,
del tibio refugio de tu regazo.


Dejar la nave al pairo,
quedarme, esperando a que unas el lazo,
que impida que dejes de amarme


No quiero ser la chispa,
que encienda el fuego de tu alma,
si yo muero de frío en la distancia,
soñando con el calor de tus besos.


No quiero ser estallido de colores,
satisfacer tus ansias efímeras,
de inconfesados deseos,
para ser olvidado después,
en el desván de tu conciencia.


No quiero acariciarte con palabras,
ni imaginar tu cuerpo,
abrazando el aire.


Quiero ser semilla que arraigue en ti,
que germine en tu querer,
y lloverte de amor hasta empaparte.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Nadie elige su amor

Como en una dulce ensoñación,
rememoro tu figura,
mis palabras evocan el verde mar
y las doradas arenas,
el naranjo en flor,
la tímida margarita.


Obedientes al recuerdo,
tus negros ojos me miran con ternura,
tus gráciles dedos me acarician,
y tu sonrisa ilumina todo tu semblante.


Nadie elige su amor,
llega un buen día,
se planta junto a ti,
cambia tu vida,
ahuyenta sombras
y siembra claridades.


Luego un mal día se va como vino,
dejando mi corazón donde nació,
al lado de un río,
bajo un pequeño árbol,
iluminado por una creciente luna
y un puñado de estrellas.


Despierto de mi ensoñación,
una aurora radiante en este frío día,
con el incendio de ese amor,
envuelto en nieblas de miedo
y desesperanza,
camino de nuevo hacia la mar,
hacia el olvido.