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viernes, 6 de mayo de 2011

La luz del amanecer

La luz del amanecer envidia tu mirada,
suave como la mar en calma, es tu voz,
caleidoscopio de colores, cuando ríes,
chispitas de luz en tus ojos, al mirarme,
hacen que me quede sin palabras,
enmudezco, las palabras se atropellan
dentro de mi cabeza, pero no suenan.


Sonríes, esa sonrisa tuya, tan cálida,
tan llena de humanidad desbordante,
ansiosa de vida y alegría, me recuerda,
el fluir de un arroyo entre montañas,
por su frescura e inocencia insultante,
el calor del hogar cuando ruge la tormenta
esa sensación tibia, de estar a salvo.


Podría decir mil cosas, pero no salen,
sería como un libro escrito en la arena,
donde cada palabra la borra una ola,
donde un sentimiento sucede a otro,
encontrados, tiernos, felices, tristes,
pero centrados en ti.


Los porqués, quedaron a un lado,
sucedió, sin más, como sucede en la vida,
tu estas ahí, asequible pero inalcanzable,
yo estoy aquí, triste por no tenerte,
pero feliz por saber que existes,
y entre quererte y amarte,
entre la vida y la muerte,
vivo para quererte,
muero por no poder amarte.

sábado, 23 de abril de 2011

Me quedé sin fuerzas

Me quedé sin fuerzas, me las robaron,
o se fueron quedando por el camino.
Y poco a poco, salgo del marasmo,
salgo de ese caos en que caí,
ya amanece, la mañana me sonríe.


Asoma la sonrisa a mis labios,
ahora sí miro a esa mujer,
sí, esa mujer de piel de luna
y rizada cabellera azabache, esa sí,
esa mujer de piernas largas y esbeltas,
cuando camina ante mí, sonrío,
me hace sonreír con dulzura,
como cuando se esconde entre mis brazos,
se hace un ovillo en ellos,
y se queda allí agazapada,
mirándome e incitándome al beso.


Me gusta besar sus labios,
morder ese labio inferior,
regordete, seductor, incitante,
deslizar mi lengua por su cuerpo,
de arriba abajo, y luego volver a subir,
recreándome en esos lugares íntimos,
en esos pezones desafiantes y retadores,
besar sus ojos, para que por momentos,
no me mire, pues allí me veo,
tan grande y tan pequeño,
como ella me ve.

domingo, 17 de abril de 2011

Me gusta así

Me gusta así la vida,
entendida como un buen comensal,
ese buen vino que abre mis sentidos,
los aromas a frutas y maderas,
los colores,
infinitos tonos rojizos, violáceos,
los sabores que despiertan.


Untar en pan aquella salsa,
delicioso el sabor de esta carne,
que fresco esta este pescado,
que bien saben esas almejas.


Me gusta la vida así,
como me gusta esa joven,
que mueve sus caderas,
al ritmo de su música interior,
o el verde de aquellas hojas,
los pétalos morados de las violetas,
el color cárdeno de ese canario,
o el ombligo de esa mujer.


He comprendido que me gusta así,
transparente, nítida, diáfana,
como el agua de una fuente,
o el vino del tonel,
siempre moderadamente bebido.

lunes, 11 de abril de 2011

Cuando me sienta mayor

Cuando me sienta mayor,
soy consciente de mi cuerpo,
¡aunque me sienta tan joven¡,
ya ves, te amo como un adolescente,
todo es luz y claridad en ti, en el amor.


Pero mis pies arraigan en la tierra,
sé que esa luz se difuminará lentamente,
cuando sea oscuro volveré a los orígenes,
esa soledad insidiosa, triste, gris,
mas por el camino,
me repetiré aquellos versos que amo,
que nacieron para ti.


Sé, que volveré cansado, abatido,
quizás un mucho más decepcionado,
más por mi que por ti,
no supe mantener viva esa llama de ilusión,
no logré mantenerme dentro de ti,
otros amores ocuparon mi lugar,
desalojándome de ese rincón,
del cual quiero creer,
solo quedaron gratos recuerdos en ti.


Disculpa, si no supe acompañar tu vuelo,
tu volaste hacia el infinito azul,
yo me quedé entre la arena y el mar.

martes, 5 de abril de 2011

No te quiero querer


Quiero olvidar tu rostro,
mas acaricio con mis dedos tu fotografía,
como si pudiera sentir tu tibia piel,
porque no te quiero querer.


Olvidarme de ese dulce tono de voz,
es tiempo perdido,
cuando me recreo en ella, me estremece,
porque no te quiero querer.


Y desandar lo andado,
volver a ese momento del pasado,
en que pasaste a ser el aire que respiro,
el sol que me calienta,
la mar que me acuna,
quiero borrar ese instante del tiempo,
porque no te quiero querer.


E intento borrar de mis recuerdos,
las perlas de tus sonrisas,
el coral de tus labios,
el terciopelo suave de tu piel,
porque no te quiero querer.


Sumerjo mi cuerpo en el agua,
una y otra vez, y mil veces más,
pero sigo oliendo a violetas y azahar,
sigo impregnado de tu aroma,
que me embriaga y no quiero,
porque no te quiero querer.

viernes, 1 de abril de 2011

Corres hacia mí...

Corres hacia mí,
como un niño tras su cometa,
esperanzado, ilusionado.


Me hablas,
y tu voz es para mí,
como el canto de un pájaro en la rama,
sonoro, cálido, acariciador.


Tus ojos traspasan mi corazón,
como la barca la niebla matinal,
en silencio,
con suaves paladas,
que acarician la mar.


Abrazas tu cuerpo contra el mío,
sin pudor,
como dos amantes desnudos,
se unen al amanecer.


Y así, desnuda,
totalmente desnuda,
en la habitación,
en mis sentidos,
se levantan tus pechos,
ofreciéndote,
y ofreciéndome,
la miel de tus labios,
la pasión de tu corazón.

viernes, 25 de marzo de 2011

Entre dos aguas

Siempre estamos entre dos aguas,
dos canales, de caminos paralelos,
sus aguas discurren,
a veces rápidas,
otra mansas,
irrigarán campos distintos,
saciarán la sed de los naranjos, unas,
de los pomares, otras.


Somos dos orillas, de mares opuestos,
cuyas aguas nunca se mezclan,
aguas bravías unas, fuertes, frías y nobles,
aguas cálidas las otras,
serenas,acogedoras y sinceras.


Los bajeles llegan al puerto,
entre broncas sirenas y gaviotas,
tú allí esperas,
la mirada perdida entre azules y grises,
en una lejanía que va mas allá del horizonte,
mientras siluetean tu figura verdes y grises.


Mis ojos cansados, lagrimean,
al brillante azul del cielo,
luminoso y claro cielo,
espero sentado en la arena,
pierdo la mirada mas allá del horizonte,
esperando encontrar la tuya.


Zarparé en mi barca,
sus velas serán blancas como las nubes,
el viento de la esperanza, las hinchará,
mi norte serán esos ojos verdes,
las estrellas jalonarán la estela,
hasta divisar el puerto de tu regazo,
y refugiarme en el.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Vientos rojos

Es el amanecer rojo entre nubes,
es el alma de la primavera.
Como bandadas de gaviotas,
viajan las nubes,
agitadas por el viento viajero.


Viento agitando los árboles,
coral y susurrante,
como una caricia entre amantes.


Viento que intenta descarnar las ramas,
de los retoños de sus primaverales hojas.
Viento que gime,
entre olas sin espuma,
entre las llamaradas de fuego del alba.


Prisionero del alma del viento,
encarcelado entre amorosos silencios.
Me rompo y me sumerjo en remolinos de besos
agitado por la primavera y el viento.

sábado, 19 de marzo de 2011

Sonata de luna

Ahí esta la luna, mírala,
semeja una enorme perla,
colgada sobre la mar.
Preciosa viene,
tocando una melodía,
sobre su estela plateada.


Miran las estrellas en silencio,
sonríen a su amada,
y las olas baten calladas,
sobre la orilla dorada.


Al oír la melodía,
acuden prestos los pinos,
sacuden sus ramas,
sin romper la armonía,
romeros y tomillos,
sus aromas le ofrecen.


Y las sirenas en el agua,
levantan para honrarla,
castillos de caracolas,
oyendo fascinadas,
la sonata de luna.

lunes, 14 de marzo de 2011

El arbol

He besado ese árbol,
nuestro árbol,
me he abrazado a su tronco,
y el beso se ha encendido,
mas no ha traspasado su luz
a cada una de sus ramas.


El árbol no me acoge,
no parece sentir
todo ese mundo de sentimientos,
de recuerdos,
que a mis ojos se vuelven colores,
rojos los sentimientos,
amarillos los recuerdos,
verde la esperanza,
olores y rumores de un pasado feliz.


Mas el árbol sigue inmutable,
indiferente al voluble amor,
y tan solo centrado en lo que no cambia.


Y mis ojos se pierden por sus ramas,
buscando esa flor esquiva,
de la felicidad,
y el, pura su savia,
verdes sus hojas,
se yergue tan solo atento,
a la eterna realidad invisible
del tiempo que nos cobija.

viernes, 11 de marzo de 2011

Busqué tu nombre



Busqué un nombre para ti,
una forma de llamarte,
a ti mujer de ojos negros, verdes, azules,
de iris dorados todos,
de miradas luminosas,
ojos seductores, avasalladores.


Mujer de boca anhelante, cálida,
de labios rosados y carnosos,
ansiosos de besos y caricias.


Busco un nombre para ti,
y no lo encuentro,
pues eres una y eres miles,
esa mujer que viene y que va,
llena de misterio, de encanto.


Quiero encontrar esa luz de tus ojos,
luz repleta de colores
y reflejos indescriptibles,
luz que parece que se puede coger,
mas se torna intangible a mis dedos.


Esa misma luz que es cántico,
y melodía dulce en tus labios.

 

domingo, 6 de marzo de 2011

Sensaciones

Lejos, entre el levante fresco y húmedo,
hay sensaciones nuevas,
son como manchas,
verdes, azules, turquesas,
que las sombras de las nubes
quitan y ponen.


Toda la mar parece,
una inmensa paleta de colores,
de la cual una pléyade de sirenas,
van esparciendo colores aquí y allá,
formando un esfumado indescriptible,
una maravillosa amalgama de colores.


Es como si marzo,
tejiese un mensaje de despedida
entre las sombras y las olas.
El dorado de la luz vespertina se dilata,
hasta teñir de oro las nubes,
más tarde de rojo.


Y poco a poco apagándose otra vez,
con una inigualable degradación de luz,
se va el ocaso suspirando.